jueves, 24 de noviembre de 2016


Hipertexto

               CINE ARGENTINO DE LOS AÑOS 60'.

Durante la década de los 60', el cine de Argentina comienza a mostrar nuevos matices, nuevas concepciones y una nueva forma de hacer cine, un tanto revolucionaria.
En primer lugar, es necesario saber que el contexto histórico en el que se encontraba nuestro país en aquel entonces, influyó gran parte en que el cine comience un proceso de renovación en donde, como ya mencionamos, comenzaban a aparecer cambios y algunos también internacionalmente.
Con respecto a la política, el arte argentino encontró en el cine una nueva forma de expresión ideológica en la que los directores transmitían opiniones a través de sus historias y sus actores. A partir del presente que se vivía en 1960, el cine buscó en ese entonces la participación activa de la sociedad y su inclusión en la política, dejando de esta manera la visión tradicional de un cine dedicado exclusivamente al entretenimiento o respondiendo a las consignas del imperialismo. Comenzaba a aparecer una forma de hacer cine más incluido y popular.


Además de la versión política que comenzó a ofrecer el Nuevo Cine Argentino, también se dedicó a tratar temas que hasta ese momento no se exhibían demasiado en los medios por su condición de ser llamados “tabú”, como la sexualidad o los cuerpos desnudos.
La mayoría de los estrenos de aquella época reflejaban un mensaje para la sociedad que como dijimos, se encontraba atravesando distintos hechos políticos, sociales y culturales. El cine se presentó como una nueva herramienta de expresión que hacía referencia a los temas de la sociedad de una forma original y novedosa. En nuestro blog podrán encontrar información más detallada acerca de las películas que marcaron esos años y que mantienen su popularidad hasta el día de hoy.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Power Point. Cine Argentino en los años 60

El CINE REVOLUCIONARIO.
El mundo del cine latinoamericano comenzó a tomar conciencia de su dependencia de la cinematografía norteamericana. En la década de 1960 ya comenzaron los intentos por romper el mito que Hollywood había creado sobre su tierra. Argentina había dado muestras, aunque aisladas, de cine independiente y local de calidad. La visión del nuevo cine argentino formaba parte de toda la oleada revolucionaria contra el dominio cultural, económico, social y militar norteamericano. Era un cine didáctico, que intenta enseñar al pueblo sus orígenes, sus valores propios culturales y que debía servir como herramienta de lucha para facilitar la liberación política y social. Los argumentos de las películas son extraídos de la vida cotidiana, sobre todo de la de los más pobres y marginados, o de la historia reciente de sus países, en ocasiones llena de invasiones, matanzas y degradación.
En casi todos los países latinoamericanos, los gobiernos militares en ellos imperantes coartaron el desarrollo de ese nuevo cine hacia la mitad de los años 70, matando y encarcelando a sus practicantes, o bien enviando a éstos al exilio.

Información ''Vidas de Película''

"Los intelectuales -y este grupo de cineastas formaba parte de ellos- eran fuente de consulta permanente para una sociedad que se cuestionaba su historia y su destino. Y esto es lo que creo que perfila a esta generación. Más allá de sus profundas diferencias, incorporaron al cine argentino la reflexión intelectual. El eje, para unos, estaba en lo político e ideológico, para otros, en lo social, pero también en revelar la hipocresía de la moral burguesa, en exponer los costados más oscuros del nuevo fenómeno de la cultura de masas, en buscar en la historia el origen del error, en explorar la sexualidad, en la experimentación con el lenguaje, en el cuestionamiento de las formas tradicionales del relato".
"Un conjunto de cineastas que marcó una impronta imborrable en nuestro cine".
"Exilios, prohibiciones, censura impidieron a muchos de ellos lo que hubiera sido el normal desarrollo de su obra. Pero a pesar de eso, dejaron tras de sí un grupo de películas que engrandecen nuestra cinematografía".
"De la obra de los entrevistados hablarán ellos mismos en este grupo de reportajes que vuelca al papel la primera temporada de Vidas de película, el excelente ciclo televisivo que produjo Directores Argentinos Cinematográficos con la intención de colaborar en la preservación de nuestro maltratado patrimonio cultural".

Marcelo Piñeyro
Director

martes, 25 de octubre de 2016

El Nuevo Cine Argentino de los años sesenta. Ideología y utopía del cine como arma revolucionaria .



El cine argentino de los años sesenta, tenia varios objetivos, tanto como el de describir un período histórico y,  el de situar la práctica cinematográfica del cine revolucionario mostrándolo como un elemento que persiguió participar activamente en la construcción de una nueva concepción política acerca de lo popular. Este cine que surge en los años sesenta, es un intento por transformar la práctica cinematográfica en su totalidad, a través de la destrucción de los modos de producción, distribución y exhibición de una industria cinematográfica nacional que era percibida como neocolonialista, dependiente, imperialista y estrechamente ligada a una noción del cine como espectáculo y consumo, destinado a la cosificación, reificación y subordinación de las masas. Sin embargo, la eficacia del nuevo cine argentino se localiza en el plano simbólico: en su capacidad para impregnar los imaginarios de un contenido radical en el cual las imágenes cinematográficas contribuyen en la configuración de una estructura ideológica-combativa que brota del disgusto causado por un presente dependiente, desigual y opresivo.


Características y formación del cine argentino en los años sesenta.


Se caracterizó, principalmente,  por la constante inestabilidad política, que a su vez se encontraba marcada por la alternancia de gobiernos democráticos y de facto. Como puede suponerse, durante estos últimos años, las censuras y proscripciones fueron frecuentes y afectaron a la producción cinematográfica local. De esta manera, con la llegada de los años 60 hizo su irrupción en la escena local un grupo de jóvenes cineastas que se rebelaron contra los modelos anteriores. Con franca influencia de la "nouvelle vague" francesa y de artistas como Antonioni, Fellini, Visconti, Bergman y Sjöberg, estos rebeldes se opusieron al cine liviano y las restricciones de la dictadura. Es en estos años cuando sectores de la juventud de clase media, en gran medida provenientes de padres antiperonistas, se acercaron al peronismo dentro de un marco de reivindicación de movimientos latinoamericanistas y tercermundistas. Uno de los principales exponentes de este "nuevo cine argentino" es sin dudas David José Kohon, quien sostuvo que "la represión se daba en lo político y en lo familiar, en las escuelas y en los partidos incluso de izquierda. En el sesenta se abrió un poco la puerta y por allí la irrupción juvenil llegó cargada con toda la bronca". Estos realizadores no se opusieron a los grandes nombres del período anterior , Torres Ríos o Soffici-, sino a "la estupidez almibarada de las escalinatas y los teléfonos blancos, de los dramones a la chantilly o la comicidad pavota". Como podrá apreciarse, siempre que surgieron en el país tendencias funcionales al régimen de turno, que ocultaban la verdadera realidad social, el "cine de autor" se levantó contra ellas.


Censura del cine. 


El decreto ley 62/57 sancionado en enero de 1957 por el gobierno de facto que encabezaba Pedro E. Aramburu, significó una formalización definitiva de las políticas de Estado respecto de la regulación, administración y el fomento de la actividad cinematográfica. Ese decreto fue el punto de partida de una serie de transformaciones particulares ocurridas en el seno de la actividad cinematográfica, que se pusieron rápidamente de relieve en la pantalla, y que acompañaron los procesos que caracterizaron la década del 60 en el país y el mundo. En este sentido, el presente trabajo de investigación se ha propuesto analizar la producción cinematográfica argentina de la década del 60 para trazar un mapa de los imaginarios y las representaciones disponibles en aquella época, que permita reconocer las rupturas y visualizar los alcances que tuvo la producción artística cinematográfica de la denominada generación del 60. Para esto se propone un rastreo de las memorias de los protagonistas de ese grupo de directores y trabajadores del cine y de sus producciones fílmicas, sumado al análisis de la prensa especializada y los vaivenes de las políticas de estado que acompañaron este proceso de renovación y transformación. Estos componentes fueron recopilados y analizados a la luz de diferentes definiciones conceptuales y procedimientos metodológicos, que pueden resumirse en tres grandes perspectivas: referencias de contexto respecto de la cultura, la política y la economía; perspectivas de análisis del film propias de la disciplina cinematográfica; y elementos teóricos de las ciencias sociales para el uso de herramientas conceptuales como ideología, hegemonía, cambio cultural y análisis de discurso. Por razones que se consideran a continuación, se destaca en este trabajo el primer período que va desde 1957 hasta 1969. Durante estos años, la fisonomía del sistema fílmico argentino se modificó sustancialmente, dando lugar al surgimiento de nuevas manifestaciones cinematográficas que transformaron desde lo temático y lo estético la pantalla nacional. Por primera vez la crítica especializada habló del Nuevo Cine Argentino.


Generación del 60.


 El aspecto sobresaliente en este sentido es la constitución, no conciente ni auto reconocida, de lo que años después se denominó la generación del 60. Pero esa es sólo una parte que debe pensarse a la luz de otros procesos que vinculados directa o indirectamente con el sistema fílmico, propiciaron espacios de renovación, auge y caída de estas nuevas formas artísticas que habilitaron otro universo de representaciones cinematográficas. Entre estos procesos cabe señalar: a) la elaboración de una legislación favorable al desarrollo de la cinematografía nacional, que convirtió en cuestión de Estado dos aspectos centrales como la promoción económica y la exhibición; b) el surgimiento de un importante caudal de proyectos editoriales dedicados exclusivamente a la actividad cinematográfica; c) la aparición de las escuelas de cine que aportaron reflexión teórica a la producción y una camada de jóvenes realizadores entusiasmados por usar al cine como soporte de expresión; d) un clima de renovación cultural influenciado por las vanguardias provenientes de diferentes partes del mundo. En este sentido, el presente proyecto intenta profundizar el estudio de la producción cultural de la década del 60 desde la perspectiva cinematográfica. Se trata de retomar las coordenadas que dieron forma al sistema fílmico de la época, en relación a las políticas impulsadas desde el Estado y las transformaciones culturales y sociales.
  El período a estudiar está delimitado por dos leyes, ambas dictadas con un espacio de 10 años por diferentes gobiernos militares. La primera, que inaugura un tiempo de renovación, es el decreto ley Nº 62 del año 1957 que, bajo la presidencia del General Pedro Eugenio Aramburu, entre otras cuestiones, creó el Instituto Nacional de Cinematografía. La segunda abre una etapa de censura feroz, es la Ley 18.019, sancionada en 1968 bajo el gobierno de Juan Carlos Onganía. Estas dos leyes parecen señalar el principio y el final de una época de renovación, transformación y decadencia, que coincide con las voluntades políticas impulsadas desde el Estado. En el medio, la producción cinematográfica se acomodó a los códigos impuestos por la Ley, al tiempo que se insertó en un nuevo marco de producción cultural inédita, que en aquellos años se ponía de manifiesto con el surgimiento de nuevos espacios como fue, por ejemplo, el Instituto Di Tella. Fue a partir de la producción cinematográfica de los 60 que por primera vez se mencionó el Nuevo Cine Argentino La generación del ‘60 Hacia 1960 se produjeron en la Argentina una serie de hechos que favorecieron la aparición de la llamada Generación del ‘60, el caso argentino de las neovanguardias: el primero de ellos es el derrocamiento del gobierno de Perón en 1955 que pareció generar en los jóvenes una sensación de libertad que antes no tenían; otro de los hechos es la caída irremediable del sistema de estudios cinematográficos que había tenido auge en las décadas pasadas; por último, un hecho fundamental que posibilitó la nueva cinematografía es la Ley 62/57 de Fomento al Cine Nacional que establecía un subsidio a la producción y difusión del Cine del país y la creación de un Centro Experimental para el aprendizaje de técnicos y realizadores. Todo esto, sumado al espíritu general de la época que afectaba no sólo a la Argentina sino al mundo entero, y la influencia que las cinematografías europeas produjeron en los realizadores argentinos, hizo que naciera en nuestro país la Generación del ‘60. En el caso Argentino se produjo un fenómeno particular que lo diferencia de los movimientos surgidos en otros países: se encontraban conviviendo tres corrientes que actuaban paralelamente y que no sólo no se entendían entre sí sino que se enfrentaban abiertamente; si bien todas tenían un punto en común y era el enfrentamiento que oponían todas ellas al “cine de papá” (así denominaban en la época al cine producido en grandes estudios), tenían una disparidad, tanto a nivel estilístico como temático, que hacía que aquello fuera un grupo heterogéneo, o directamente diferentes grupos.



Distintos tipos de cine.


 Se encontraban conviviendo un cine político, uno intelectual y otro artístico: cine de liberación, cine urbano- intelectual y cine underground. El cine de liberación era un cine de denuncia, que tenía como objetivo retratar la realidad Argentina de la época, y todo lo relativo a la cuestión social y política; El cine urbano-intelectual se preocupaba por cuestiones formales, por todo lo que hacía a la estructura de los films, a su estética; su influencia contemporánea fue sin duda la Nouvelle Vague que se preocupaba por esas mismas cuestiones; en cuanto a las vanguardias anteriores, podrían encontrarse influencias en el Surrealismo y en el Expresionismo Alemán, que se preocupaban por los sueños, por las fantasías, por la psicología y los estados de ánimo de los personajes más que por la realidad social y política. el cine underground, se preocupaba por lograr un producto estético, basado en las formas y en definitiva por producir un cine de vanguardia antes que ninguna otra cosa. Según otros en cambio, éste fue un movimiento independiente, influyente y con todas las características necesarias para ser considerado un movimiento vanguardista.
  En el siguiente link podemos encontrar información sobre una encuesta realizada por la Universidad de Palermo a jóvenes sobre sus preferencias respecto al cine argentino en comparación con el norteamericano:http://fido.palermo.edu/servicios_dyc////blog/docentes/trabajos/15522_51317.pdf